Moratoria sobre la ganadería industrial en España

Don Luis Planas, Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. Doña Teresa Ribera, Vicepresidenta Cuarta y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Las explotaciones ganaderas intensivas generan graves riesgos para la salud pública, el medio ambiente, el mundo rural y el bienestar animal.

Por eso, desde la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial impulsamos esta petición al Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para el establecimiento de una moratoria a la instalación y ampliación de explotaciones ganaderas intensivas.

La ganadería industrial amenaza el derecho humano al agua

La ganadería industrial está contaminando nuestras fuentes de agua, un bien imprescindible para la vida pero también necesario para la economía, especialmente rural, utilizándose de manera racional. Cada vez más pueblos en España se encuentran sin acceso a agua potable por la contaminación de los nitratos procedentes de los purines de este modelo agroindustrial.

La crisis climática no puede esperar

La emergencia climática es un reto global en el que el Estado español debe comprometerse con hechos, no sólo mediante discursos o cambios de nombre de ministerios. Una gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del modelo agroindustrial ganadero, a las que hay que sumar las enormes emisiones de amoniaco, por lo que es urgente paralizar el incremento desmesurado de este sector, habiéndose aumentado casi un 25% la cabaña porcina en los últimos siete años.

La salud pública debe ser la prioridad

La salud pública en tiempos de COVID-19 es otro elemento a tener en cuenta, y no sólo por su factor determinante ampliamente contrastado como origen de zoonosis y, por tanto, posibles futuras pandemias, sino también por la proliferación de bacterias multirresistentes originadas en este tipo de explotaciones, que hacen perder eficacia a los antibióticos, la contaminación aérea para la población rural y problemas derivados del consumo de estos productos. La propia OMS ha declarado los productos cárnicos procesados como cancerígenos y la carne roja como probablemente cancerígena.

El bienestar animal es una exigencia moral en nuestra sociedad

El bienestar animal es una exigencia moral cada vez mayor en nuestra sociedad. El compromiso con el derecho de los animales a unas condiciones de vida dignas se muestra patente en recientes logros apoyados masivamente en la Unión Europea, con 1,4 millones de firmas contra las jaulas para la cría de animales, siendo más de 85.000 de ellas en España. El modelo ganadero industrial no refleja en absoluto lo que desea la sociedad, es necesaria una reflexión que pasa por dejar de aumentar el número de animales con estas condiciones de vida.

Tenemos que actuar de forma urgente

Las decenas de plataformas vecinales y organizaciones que forman la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial consideramos que las evidencias de los impactos de la ganadería industrial son más que suficientes para aprobar de forma urgente una moratoria a la instalación y ampliación de explotaciones ganaderas intensivas con el fin de establecer una planificación racional acorde con los retos que como sociedad tenemos por delante.

Firma la petición!

*ATENCIÓN: Esta petición es apoyada por la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial, Food & Water Action Europe, Amigos de la Tierra, Justicia Alimentaria, València Animal Save, Ecologistas en Acción, ADDA y Compassion in World Farming. Si ya has firmado la misma petición en el sitio web de nuestros socios, no es necesario que firmes también aquí. Todas las firmas recopiladas se sumarán para respaldar la solicitud de la moratoria desde la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial.

A: Don Luis Planas, Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. Doña Teresa Ribera, Vicepresidenta Cuarta y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
De: [Tu nombre]

Desde la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial solicitamos al Gobierno que tome las medidas necesarias para establecer una moratoria sobre la aprobación de nuevas explotaciones ganaderas industriales* y la ampliación de las ya existentes hasta la elaboración de un plan estatal que evalúe la capacidad de cada territorio para acoger este tipo de actividades ganaderas y reordene el sector de acuerdo a criterios de sostenibilidad, generación de empleo de calidad en el medio rural, lucha contra la crisis climática, preservación del buen estado de las masas de agua y la garantía del derecho humano al agua para toda la población.

Debido a la desmesurada y descontrolada expansión de la ganadería industrial en España en los últimos años, entendemos que es la Administración del Estado la que debe tomar medidas y regular este sector desde una visión de conjunto, que se alinee con los objetivos marcados en la UE por el Pacto Verde Europeo y la Estrategia de la Granja a la Mesa. El Gobierno cuenta con competencias en materia de agua, regulación de los sectores ganaderos, elaboración del plan estratégico nacional de la PAC, definición de las políticas climáticas, control de emisiones industriales, y otras, que le permiten tomar las medidas de urgencia necesarias para frenar este crecimiento descontrolado del sector y orientarlo hacia un modelo que responda a las necesidades de las personas consumidoras, los y las ganaderas, la población del medio rural, el medioambiente y la urgente lucha contra la crisis climática.

*Desde la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial entendemos como explotaciones ganaderas industriales aquellas que cumplen con varios de los siguientes criterios:

- Los animales están confinados y concentrados en un área reducida respecto a su número.
- La única fuente de alimentación animal son piensos concentrados cuyo origen (en su totalidad o en gran parte) es ajeno a la explotación y se basa en materias primas importadas como la soja o el maíz.
- Se usa una gran cantidad de antibióticos en el pienso y/o en el agua.
- No se cuenta con superficie suficiente en la propia explotación para utilizar los purines generados como fertilizante de forma ajustada a las necesidades de los cultivos.
- Se trata de una explotación integrada en la que la empresa integradora es la propietaria de los animales, el pienso y otros insumos.