Mantengámonos conectados: ¡Salvemos nuestro servicio postal!

Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para la Prosperidad y la Estrategia Industrial

1,8 millones de buenos puestos de trabajo. Un servicio público esencial. Una red que nos conecta a todos.

Las redes postales de Europa son una infraestructura pública vital, desarrollada a lo largo de siglos para conectar a las personas, fortalecer las comunidades y apoyar la vida económica en todo el continente. Tanto en tiempos de calma como de crisis, confiamos en que el servicio postal nos entregue lo que necesitamos: cartas a nuestros seres queridos, comunicaciones oficiales, compras en línea y mucho más.

Pero el sistema postal actual está en crisis.

Mientras que el volumen de cartas tradicionales ha disminuido, el comercio electrónico y las empresas de mensajería privadas obtienen enormes beneficios entregando paquetes en tu puerta.

Utilizan la infraestructura postal pública para cubrir rutas no rentables en las zonas rurales de Europa. Congestionan nuestras ciudades y contaminan nuestro aire con múltiples entregas al día. Ponen en peligro los buenos puestos de trabajo de nuestros trabajadores postales. Pero no pagan lo que les corresponde para mantener nuestro servicio postal.

La próxima Ley de Entregas de la UE podría poner fin a esto.

Debe exigir a las empresas de paquetería que cumplan las mismas normas sociales que los servicios postales públicos y que paguen por la red de la que dependen. Debe garantizar un servicio de reparto asequible para todos los europeos, independientemente de dónde vivan.

Si no se toman medidas, nuestro servicio postal público desaparecerá. El servicio postal danés, con 400 años de historia, ya ha desaparecido. Si otros países siguen su ejemplo, más de un millón de trabajadores podrían perder sus puestos de trabajo. Y todos nosotros perderemos el acceso a un servicio esencial, para siempre.

Únete a los trabajadores postales de Europa para pedirle a Stéphane Séjourné, el comisario europeo responsable de la Ley de Entrega de la UE: Salvad nuestro servicio postal.

Queremos buenos empleos, una financiación justa y un servicio postal asequible para todos.

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A: Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para la Prosperidad y la Estrategia Industrial
De: [Tu nombre]

Estimado comisario Séjourné:

Las redes postales de Europa son una infraestructura pública vital, desarrollada a lo largo de siglos para conectar a las personas, fortalecer las comunidades y apoyar la vida económica en todo el continente.

Tanto en tiempos de calma como de crisis, confiamos en que el servicio postal nos entregue lo que necesitamos: cartas a nuestros seres queridos, comunicaciones oficiales, compras en línea y mucho más.

Pero ahora las redes postales de Europa se enfrentan a una crisis existencial. Su nueva Ley de Entrega de la UE determinará el futuro del servicio postal y los puestos de trabajo de 1,8 millones de trabajadores postales.

Para salvar nuestro servicio postal, la Ley de Entrega de la UE debe:

1. Modernizar —y no desmantelar— el servicio universal

Las redes postales emplean a 1,8 millones de trabajadores y prestan servicio a todas las direcciones de Europa, ofreciendo un servicio de reparto resistente y fiable tanto en tiempos de calma como de crisis. En lugar de recortar estos servicios, Europa debe invertir en la modernización de las redes postales para el siglo XXI, con la participación de los interlocutores sociales en las decisiones estratégicas.

2. Ampliar la obligación de servicio universal a los paquetes

La entrega de paquetes es ahora un servicio esencial. La nueva Ley de Entrega de la UE debe ampliarse para garantizar a todos los ciudadanos el derecho a una entrega de paquetes asequible a precios uniformes, independientemente de su ubicación. Esto incluye bienes esenciales como suministros médicos y materiales educativos.

3. Garantizar una financiación justa

Todos los operadores de reparto —incluidas las plataformas, los servicios de mensajería y los agregadores logísticos— deben contribuir a la financiación del servicio universal. Debe ponerse fin a la práctica de seleccionar las rutas rentables y eludir las responsabilidades.
4. Facilita la competencia leal mediante la regulación

La Ley de Entrega de la UE debe abarcar a todos los actores de la cadena de entrega, independientemente del modelo de negocio, garantizando una competencia leal basada en la calidad, las buenas condiciones de trabajo y la contribución al servicio universal.

5. Defiende las normas sociales y medioambientales

Debe prohibirse el falso autoempleo, al tiempo que deben limitarse las cadenas de subcontratación. Todos los trabajadores deben tener acceso a la negociación colectiva y a los convenios sectoriales. Los reguladores nacionales deben ser responsables de garantizar el cumplimiento de las normas sociales y medioambientales por parte de todos los agentes del mercado.

6. Protege a los consumidores mediante la protección de los trabajadores

La protección de los consumidores no puede existir sin la protección de los trabajadores. La carrera a la baja en materia de salarios y condiciones conduce a entregas apresuradas, mayores índices de error y un servicio de menor calidad. Los empleos dignos, la formación adecuada y el empleo estable son lo que garantiza la fiabilidad, la responsabilidad y la calidad.

7. Refuerza la entrega transfronteriza de forma justa

Normas técnicas armonizadas para el direccionamiento, el seguimiento y las aduanas. Empleo estable y directo, dotación de personal adecuada y formación adecuada para los trabajadores en los centros de distribución internacionales. Las ganancias en eficiencia deben mejorar las condiciones de trabajo, no solo reducir los costes.